Sábado, 20 de marzo de 2010
SINC / Multimedia / Imágenes / Galería de actualidad del 20 al 25 de octubre 2008
Los dientes del Heterodontosaurus sugieren que era omnívoro de forma ocasional: utilizaba los caninos para defenderse o para añadir a su dieta, compuesta en su mayor parte de plantas, algún animal pequeño como insectos. Foto: Natural History Museum.
Descubrimiento de un excepcional tesoro oculto de más de 20 naves de bronce bajo el pavimento en el patio del palacio. Foto: Ziyaret Tepe Archeological Project.
Científicos de la Academia China de las Ciencias han añadido un nuevo capítulo a la prehistoria de las aves con el descubrimiento de un fósil de un dinosaurio que contaba con plumas pero no con la capacidad de volar. El animal, que ha sido bautizado como Epidexipteryx, habitó China entre el Jurásico Medio y el Superior y tenía el tamaño de una paloma. A pesar de que se asemeja a un ave en muchos sentidos –cuenta con cuatro largas plumas en la cola- no hay evidencia de que tuviese la capacidad de volar, como ocurre como otros dinosaurios con parentesco con las aves, como el Microraptor. Este descubrimiento añade más complejidad a la historia de la evolución de las aves.
El International Council for Science (ICSU) ha celebrado esta semana su 29 Asamblea General en Maputo (Mozambique), donde se ha reunido la comunidad científica internacional. Más de 250 científicos han tratado de ofrecer respuestas y alternativas para afrontar desafíos como los desastres ecológicos, a través de un programa internacional de investigación de diez años de duración para crear las herramientas científicas necesarias para prevenirlos y hacerles frente. En la conferencia también se ha presentado el ICSU World Data System, una biblioteca virtual de alcance global que tiene como objetivo poner todo tipo de información cualificada a disposición de la comunidad científica. Asimismo, se ha debatido sobre el legado del Año Polar Internacional y se ha presentado la ponencia ‘Libertad, responsabilidad y universalidad de la ciencia’, que establece los valores éticos que deben regir el desarrollo científico. Las ciencias sociales también han estado presentes, ya que ICSU se ha marcado como objetivo que estas disciplinas estén más presentes en la institución. El encuentro se ha cerrado hoy con la conferencia de la profesora Catherine Bréchignac, presidenta del francés CNRS y que desde esta semana está al frente de ICSU.
Investigadores del Instituto de Recursos Naturales y Ordenación del Territorio (Indurot) de la Universidad de Oviedo han analizado la erosión en ciertas zonas de la cordillera cantábrica y su relación con los incendios forestales. Los expertos concluyen que los fuegos que se producen de forma recurrente en Asturias -casi siempre relacionados con la actividad humana- son una de las principales causas de destrucción del suelo de esta región.
(Montaña del norte de España con un suelo muy erosionado).
Diez ciudades de toda España acogen desde hoy la 19 edición de Art Futura, el festival de cultura y creatividad digital dedicado a los proyectos más interesantes del panorama internacional de nuevos medios, videojuegos y animación digital.
El programa de Art Futura en Madrid cuenta con varias proyecciones y videoconferencias. Una de ellas correrá a cargo de Kevin Carpenter, de la empresa Hanson Robotics, dedicada a la creación de robots con apariencia humana. Su objetivo no es sólo estético: se trata de lograr máquinas que se comporten como humanos, y que actúen y reaccionen a los comportamientos humanos. Los ‘robots sociales’ de Hanson no sólo imitan las expresiones, sino que son capaces de hacer contacto visual, reconocer rostros y entablar una conversación. Los espectadores madrileños ya están familiarizados con los prototipos de Hanson gracias a Julio, el robot que cantaba en la exposición ‘Máquinas y almas’ del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Otros de sus prototipos más populares con el doble robótico del escritor de ciencia ficción Philip K. Dick y Albert Hubo (en la imagen), un robot con el rostro del padre de la teoría de la relatividad capaz de caminar durante horas.
Los días 24 y 25 de octubre de 1870 los efectos de una gran tormenta solar permitieron observar auroras boreales en el sur de Europa. Ahora, un equipo de investigadores hispano-portugués ha analizado la información que recogieron los periódicos y los observatorios geomagnéticos de la época sobre aquel “evento de tiempo espacial” extremo, que en el caso de que volviera a suceder, pondría en peligro a satélites, naves espaciales y astronautas.
(Fotografía del Sol tomada por L. M. Rutherfurd en Nueva York (EE UU) un mes antes de la gran tormenta solar de 1870. Fue publicada en el libro The Sun).
Los días 24 y 25 de octubre de 1870 los efectos de una gran tormenta solar permitieron observar auroras boreales en el sur de Europa. Ahora, un equipo de investigadores hispano-portugués ha analizado la información que recogieron los periódicos y los observatorios geomagnéticos de la época sobre aquel “evento de tiempo espacial” extremo, que en el caso de que volviera a suceder, pondría en peligro a satélites, naves espaciales y astronautas.
(Composición de una imagen del Sol tomada con la sonda SOHO y una ilustración de la magnetosfera terrestre).
Conocer cuál es el riesgo de extinción de las especies que habitan los ecosistemas cantábricos es el objetivo de uno de los trabajos de Paola Laiolo, investigadora del Instituto Cantábrico de Biodiversidad. Esta especialista en aves se centrará en cómo las condiciones meteorológicas influyen en las especies alpinas, especialmente sensibles al cambio climático. También continuará desarrollando en el Instituto los avances que ha logrado en la comprensión de los significados que esconde el canto de los pájaros.
“Si la temperatura asciende en los próximos cien años tal y como han previsto estudios científicos internacionales, las especies de montaña se desplazarán de 250 a 500 metros hacia cotas más altas”, afirma Paola Laiolo. Las aves alpinas en la Cordillera Cantábrica seguirán el desplazamiento hacia lo alto de las condiciones óptimas para vivir, donde encontrarán su alimento y las condiciones climáticas idóneas: publicaciones científicas han constatado ya la tendencia de algunas especies de insectos a desplazarse hacia cotas más altas como respuesta al cambio climático. Otro de los problemas a los que se podrían enfrentar las aves de la cordillera cantábrica, explica Paola Laiolo, es la aparición en su hábitat habitual de nuevos competidores, depredadores y parásitos propios de zonas más bajas.
“Algunos de las claves que observaremos para poder predecir el riesgo de extinción incluyen los movimientos espaciales de las aves alpinas en la Cordillera, su dieta, la competencia por el alimento, el uso del espacio y su respuesta fisiológica a las condiciones climáticas”, resume Paola Laiolo. Este trabajo se enmarca en uno de los objetivos científicos del ICAB: investigar el efecto del cambio global sobre la flora y la fauna de las montañas cantábricas.
En la imagen, Paola Laiolo en Zeïda, Marruecos, con una Alondra de Dupont. Fotografía cedida por Paola Laiolo.
La galaxia espiral NGC 7331, en Pegaso, se puede distinguir con telescopios pequeños bajo cielos oscuros como un débil manchón difuso. Se trata de un universo isla semejante a nuestra propia Galaxia (o quizá algo mayor) y situado a 50 millones de años-luz de distancia. NGC 7331, descubierta por Wilhelm Herschel en 1784, muestra todo su esplendor en fotografías de larga exposición obtenidas con grandes telescopios.
Esta imagen obtenida en Calar Alto ofrece una de las mejores instantáneas disponibles de este sistema estelar. Se tomó con la cámara LAICA acoplada al telescopio de 3.5 m del Observatorio de Calar Alto. El disco alabeado de NGC 7331 exhibe su marcada estructura espiral brillando por detrás de un buen número de estrellas de nuestra Galaxia, y ante un fondo poblado por una cantidad y diversidad abrumadora de galaxias más lejanas. Buena parte del campo aparece ocupada por la fina neblina de las nebulosas fantasmales, difusas y pulverulentas conocidas como cirros galácticos.
Un equipo internacional de investigadores ha demostrado que el mercurio es un importante factor más de riesgo de la enfermedad cardiovascular al alterar la función de las arterias. Una de las posibles fuentes de exposición de los humanos al mercurio es la ingestión de pescado contaminado.
Esta semana se celebra en Málaga, del 20 al 22 de octubre, la quinta edición de la La Conferencia Internacional de Software Libre (OSWC por sus siglas en inglés), que se ha consolidado como una cita obligada para personas y empresas relacionadas con el software de código abierto. La conferencia tiene un enfoque multidisciplinar y sirve como un punto de reunión anual para la comunidad de usuarios y desarrolladores.
La conferencia inaugural corrió a cargo de Tim O’Reilly (en la imagen), editor y uno de los principales impulsores del concepto de Web 2.0. O’Reilly defendió el software libre como una herramienta que capaz de defender las libertades, y auguró que el sistema operativo libre Linux acabará sustituyendo a Windows.
El trabajo, que aparece publicado en el último número de la revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias de EEUU, ha sido posible gracias a un trabajo de computación de más de tres años de duración y a un nuevo método de procesamiento de imagen, único en el mundo.
La investigación es una colaboración internacional que cuenta con la participación del investigador del CSIC Sjors Scheres, del Centro Nacional de Biotecnología (CSIC), en Madrid, así como de los investigadores de CIC bioGUNE, en Derio (Vizcaya), Patricia Julián, Melisa Lázaro, David Gil y Mikel Valle, autor principal del trabajo.
La síntesis de proteínas, también conocida como traducción, es uno de los tres procesos fundamentales de cualquier tipo de célula. Se produce en los ribosomas, las grandes máquinas encargadas de ensamblar proteínas a partir de la información genética del ADN.
En la traducción, las proteínas se fabrican añadiendo aminoácidos (las unidades que las forman), que son transportados por los ARN de transferencia. En su viaje, los ARN de transferencia atraviesan la cavidad interna del ribosoma y, según el modelo aceptado, siempre pasan por tres puntos de unión.
Como explican Scheres y Valle, la pregunta que la comunidad científica se ha hecho en los últimos 30 años es ¿cómo logran moverse estos ARN de transferencia por el ribosoma? Los investigadores barajaban la posibilidad de que los ribosomas adoptaban dos estados transitorios para permitir esas tres paradas. “Se entendía que el ribosoma, cuando tiene que mover los ARN de transferencia, se convierte en una máquina dinámica que oscila entre dos estados distintos”, apunta el investigador del CSIC.
Con este trabajo de microscopía electrónica, los autores han sido capaces de visualizar las posiciones híbridas del ARN de transferencia A/P y E/P, es decir, en los momentos en que se mueve entre los puntos A y P y entre P y E. Las observaciones han permitido saber que, en esos dos momentos, el ribosoma sufre un gran cambio en su estructura, las dos subunidades que lo componen rotan una respecto de la otra.
Para Scheres y Valle, el trabajo permite conocer mejor el proceso de traducción o síntesis de proteínas, pero también al propio ribosoma, utilizado en biomedicina como diana en gran parte de los antibióticos.
Un estudio realizado por investigadores británicos y españoles da cuenta de las modificaciones que han sufrido los ojos de los topos por vivir bajo tierra. La investigación, que publica sus resultados en BMC Biology, ha consistido en realizar el primer estudio molecular del proceso del desarrollo del cristalino en un animal subterráneo. Se trata del topo ibérico (Talpa occidentalis) que, a diferencia de otros topos europeos, tiene los ojos permanentemente cerrados. Los investigadores, de las universidades de Aberdeen y Granada, explican que los defectos internos del ojo del animal no son el resultado de una enfermedad degenerativa, sino que se producen porque el desarrollo de las fibras del cristalino, que comienza de forma normal, no se completa.
En la imagen, arriba, se ven las características morfológicas del ojo del T. occidentalis. Los ojos del topo se esconden tras el pelaje (A) y están siempre cerrados por la ausencia de párpados (B). La córnea es transparente y el iris tiene numerosos bultos (C).Los tintes con hematoxilina y eosina de diversas secciones muestran que el ojo tiene las estructuras básicas y aspecto funcional (D), pero no está del todo desarrollado por la presencia de núcleos en las fibras desorganizadas del cristalino (E). El cristalino del topo muestra cierta transparencia y no tiene cataratas agudas (F). Se muestra, como modelo de un fenotipo de ojo de mamífero, el ojo (G) y el cristalino (H) de un ratón salvaje (fuente: BMC Biology).
La exposición a la luz reduce la calidad de las coliflores, los brócolis, las acelgas, los puerros y los espárragos procesados para la venta, según diversos estudios realizados por investigadores de la Universidad de la Rioja. Su último trabajo, publicado en la revista Journal of the Science of Food and Agriculture, señala que la vida útil de las acelgas se acorta 11 días si se exponen a la luz en lugar de mantenerlas a oscuras, aunque se envuelvan con el mejor film protector.
El sistema inmune también envejece. Y lo hace porque las células que defienden al organismo de infecciones y tumores acumulan “demasiada memoria” y pierden la capacidad de especializarse contra nuevas amenazas. ¿Cómo contrarrestar este proceso, que comienza en torno a los 30 años? Ésta es una de las preguntas sobre las que trabaja la Unidad de Histocompatibilidad del Hospital Universitario Central de Asturias.
Y si el recuerdo puede convertirse en un lastre para los soldados, lo es para el sistema inmune: Cuando éste envejece (inmunosenescencia), lo hace porque casi todos sus linfocitos son de memoria: “Casi todos están comprometidos en respuesta a virus como el Citomegalovirus, que están presentes en todas las personas. Con el paso de los años, el sistema inmune está más comprometido, por lo que se limita su capacidad para responder a nuevas amenazas como infecciones y tumores” explica López Larrea.
Una de las líneas que aborda el Grupo en este campo consiste en intentar “reprogramar” el timo para conseguir que con la edad no deje de producir linfocitos vírgenes. Y un enfoque alternativo en el que están implicados estos investigadores consiste en buscar vías para reprogramar directamente células que componen el sistema inmune. “En todo caso, veremos si podemos recuperar ciertas funciones que las defensas habían perdido, lo que podría tener aplicaciones terapéuticas en el campo de enfermedades autoinmunes, de las enfermedades infecciosas y de la defensa frente a tumores”, indica López Larrea.
En la imagen, Carlos López Larrea, en el laboratorio de la Unidad de Histocompatibilidad del HUCA. Imagen cedida por Larrea.