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El estudio se ha publicado en ‘Journal of Animal and Veterinary Advances’

Los perros son agresivos si reciben una mala educación

Muchos perros son sacrificados o abandonados por su actitud violenta, pero contrariamente a lo que se piensa, en la conducta agresiva del perro la raza tiene poco protagonismo respecto a todos los factores que dependen del dueño. Así lo demuestra un nuevo estudio de la Universidad de Córdoba que incluye razas consideradas agresivas por naturaleza como el Rottweiler o el Pitbull. Pero las conclusiones sorprenden: son los dueños los principales responsables de los ataques por dominancia o competencia de sus mascotas.

El equipo de investigación de la Universidad de Córdoba (UCO) ha determinado una serie de factores externos e inherentes a los perros para comprender su agresividad y han comprobado que los factores externos, modificables y dependientes del dueño, influyen más en los animales.

Según Joaquín Pérez-Guisado, autor principal del estudio e investigador de la UCO, algunos factores que provocan agresividad en los perros son: el hecho de que los dueños no hayan tenido un perro antes, no someterlo a un entrenamiento básico de obediencia, consentir o mimar al perro en exceso, no emplear el castigo de tipo físico cuando éste es necesario, adquirir el perro con los propósitos de regalo-simple mascota-guarda-defensa- o capricho, castrar a las hembras, dejarle la comida de forma indefinida, o dedicarle poco tiempo en general y en sus paseos.

“El desconocimiento de todos estos factores modificables potenciaría este tipo de agresividad y conformaría lo que coloquialmente podríamos llamar como darle ‘una mala educación a nuestro perro”, explica a SINC Pérez-Guisado.

El estudio, que se ha publicado recientemente en Journal of Animal and Veterinary Advances, parte del siguiente dato: cerca del 40% de las agresiones por dominancia de los perros están vinculadas a dueños poco autoritarios que nunca han realizado entrenamiento básico de obediencia con sus mascotas o que, si lo han hecho, ha sido de forma mínima.

La raza no influye tanto en la agresividad

Los investigadores españoles estudiaron 711 perros (354 machos y 357 hembras) de los cuales 594 eran de pura raza y 117 mestizos mayores de un año. Entre las razas observadas destacan el Bullterrier, el American Pitbullterrier, el Pastor alemán, el Boxer, el Rottweiler, el Dobermann, así como razas aparentemente más dóciles como el Dálmata, el Setter irlandés, el Golden retriever, el Labrador retriever, el Caniche miniatura, el Chihuahua, el Pekinés, o el Bulldog francés, que también muestran actitudes dominantes.

Según Pérez-Guisado, determinadas razas, el sexo masculino, el tamaño pequeño, o la edad de 5-7 años son “los factores dependientes del perro asociados a una mayor agresividad por dominancia”. No obstante, estos factores representan “un peso mínimo” para que el comportamiento del can sea agresivo. Influyen más los factores unidos al modo de actuación del dueño o la dueña.

Para corregir el comportamiento del animal, los amos deben seguir un trato adecuado y “restablecer la dominancia sobre el perro”, añade el investigador. En cuanto al castigo físico, Pérez-Guisado puntualiza que “esta medida no puede utilizarse con todos los perros debido a la peligrosidad que entrañaría, aunque sí podría ser empleada para restablecer la dominancia sobre cachorros o perros que sean de pequeño tamaño o fáciles de dominar”. Sin embargo, “nunca deberá ser utilizada como justificación para ensañarse con el perro, ya que el castigo de tipo físico debería de ser más una forma de asustar y demostrar la dominancia que tenemos sobre el perro, que una forma de infligir un gran sufrimiento al animal”, asevera el veterinario.

Según el investigador, “no es normal que los perros que reciben la educación adecuada mantengan comportamientos agresivos de dominancia”. Pérez-Guisado atribuye esta actitud “excepcional” a la existencia de algún problema médico u orgánico “que puede provocar cambios de conducta en el perro”.

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Referencia bibliográfica:

Pérez-Guisado, Joaquín; Muñoz-Serrano, Andrés. “Factors Linked to Dominance Aggression in Dogs” Journal of Animal and Veterinary Advances 8(2): 336-342, 2009.

Fuente: SINC

Comentarios

Uuuuuy... Por poco fue gol pero dio en el palo...

Vistos superficialmente los comentarios precedentes, la verdad es que no me apetecía intervenir. Sin embargo, al estar uno de los autores del estudio presente me he decidido. Y le pediría que si lee el presente comentario el señor Pérez Guisado que lo considere desde una perspectiva constructiva.
Desconozco la totalidad del estudio y lo que voy a decir se basa exclusivamente en la reseña.
Hay cosas que uno no entiende mucho. Supongo que si se hiciera un estudio a ver qué “raza” humana es más violenta o agresiva tildarían al “estudioso” de mil formas distintas y casi ninguna agradable. En cambio, como que se trata de perros, es de lo más aceptable. No lo entiendo. Y algunas aseveraciones son de lo más sorprendentes: el castigo físico es aceptable para determinados especímenes pero no para otros no vaya a ser que se rebote. Tampoco lo entiendo.
Y cuando hay dos cosas que no entiendo es que hay al menos otra que tengo muy clara. Y una de esas es que los estudios de este tipo suelen tener unos objetivos equivocados y pretenden llegar a conclusiones muy tajantes. Y, lo peor de todo, parece partir de estereotipos que parecen sacados de películas de Disney tipo “101 dálmatas”.
En los comentarios se ha vilipendiado a César Millán, conocido por su programa de televisión. Se puede estar de acuerdo o no con él y sus métodos, pero hay que reconocerle unas cuantas cosas positivas -que es lo que realmente importa-, a saber: a) que no habla de “peligrosidad” o de conceptos parecidos para referirse a determinadas tipologías caninas: me parece tremendamente acertado referirse a ellas como “razas fuertes” sin que ello tenga una connotación negativa; b) que la causa de los desarreglos que se suelen imputar al perro no suelen estar en el perro sino que hay que buscarla en el “humano”; c) que un perro es un perro y hay que respetarlo tal como es evitando la excesiva “humanización” con sus vicios asociados (vuelvo a reiterar el daño que hacen peliculitas tipo Disney...), por lo que para “arreglar” al perro primero hay que “arreglar” al “humano”. Y en eso último creo que hay un punto de contacto y coincidencia con lo que dice el Sr. Pérez Guisado respecto de los factores que apunta como más importantes y, en particular, al papel de la educación.
En fin, uno no es científico sino un técnico intermedio en prevención de riesgos laborales que convive con una docena de perros de “raza fuerte” (precisamente la misma que la del Sr. Baudín...) y si hay algo que se suele decir para prevenir accidentes es que lo mejor es incidir en el diseño de las cosas más que en tomar medidas antes de que aparezca el problema más que tomarlas cuando el problema ya está encima. Y ahí es donde pienso que falla el estudio. Y es que el estudio se olvida de algo muy importante: el papel de criador.
Perros hay de muchísimos tipos (si se quiere, razas). El perro es un animal moldeado por el hombre como ninguna otra especie animal para sus necesidades. Y ahí es donde se tendría que analizar la ruptura entre lo que ha sido el perro durante miles de años y eso que es hoy: antes, un cazador se preocupaba por tener perros de caza, o un guardabosques se preocupaba de tener perros de vigilancia o un pastor se preocupaba de tener un perro para pastoreo apto según el tamaño o lugar donde tenía que trabajar y, en cambio, hoy hay un montón de gente que no siendo cazadora tiene perros de caza o que no siendo policía tiene perros de vigilancia o que no siendo pastor tiene perros de pastoreo. O sea, hoy el perro es más una mascota (en la acepción de objeto en que volcar afectos o suplir carencias de ese tipo o frustraciones personales) que una herramienta (en el mejor sentido de la palabra...) de trabajo o de satisfacción de necesidades primarias. Y ahí es donde viene el problema: justamente en esta sociedad presuntamente el conocimiento los propietarios no saben lo que tienen o adquieren. Si preguntáramos a los propietarios el porqué eligieron tal o cual perro estoy convencido que nos llevaríamos muchas sorpresas y que una cantidad significativa confesaría que se ha dejado llevar por criterios estrictamente estéticos. Y la estética por la estética, en este y en cualquier otro campo, lleva al desastre. Luego pasa lo que pasa: agresividad incontrolada por ineptitud en el manejo, abandono por incompatibilidad de caracteres, etc., etc. En consecuencia, lo primero que se tendría que asegurar (y estudiar) es que los propietarios de perros saben o han sabido elegir su tipo de perro. Y ahí es donde entra el criador: es el primero que debiera preocuparse de que uno de sus perros va a ir a las manos idóneas asegurándose que el futuro tenedor sabe tanto lo que sea un perro (un ser vivo del que va a tener que hacerse responsable durante un espacio de tiempo considerable...) como qué características va a tener ese perro cuando crezca y los requerimientos que exigirá, de modo que sea esperable que el perro va a tener una calidad de vida idónea. De refilón, el Sr. Pérez Guisado parece referirse a ello cuando habla de la frecuente falta de autoridad del tenedor de perro: hay gente que no es apta, por su idiosincrasia, para tener el perro que tiene. Estoy convencido que el Sr. Baudín coincidirá que no todo el mundo puede tener un bullmastiff: habitualmente se necesita ser más tozudo que ellos y convencerlos, por lo que para alguien pobre de espíritu puede ser un auténtico suplicio su tenencia y, en cambio, para personalidades fuertes puede ser como tocar el cielo con los dedos. Y lo mismo puede decirse de cualquier otro tipo de perro: hay perros que no son tan exigentes en este punto o que lo son en otros a los que esa persona con menos espíritu encuentre sus expectativas plenamente cubiertas tanto a su gusto como a la del propio perro... En fin... Es como buscar novio o novia: normalmente nos emperramos en equivocarnos en la elección fijándonos en cosas que, a la larga, no tienen importancia ninguna y, con el tiempo, nos damos cuenta de nuestro error. Por tanto, una primera conclusión es que es importante que el tenedor sepa elegir “su” tipo de perro. Hay cientos de razas y miles de tipologías caninas...
A partir de esa primera conclusión, la segunda es bastante obvia: el adiestramiento o el sometimiento del perro a obediencia básica es bastante secundario y, si hay necesidad de ello, es que no se ha acertado plenamente con la elección. Es decir, no hemos evitado el problema. También es cierto que muchas veces el comportamiento inaceptable del perro no es más que el reflejo del comportamiento igual o más inaceptable del tenedor, pero es más fácil ponerse las orejeras y echarle la culpa al perro, que ese no habla ni puede defenderse, y enviarlo al adiestrador... Y ahí es donde vuelve a revelarse la importancia del criador: en eso reconozco mi influencia de la Sra. de Lima-Netto de la que aprendí que un perro no puede salir de su primer entorno hasta los dos meses y medio o tres hasta que haya completado un mínimo proceso de socibilización e “imprinting”. Y ahí es donde entra lo que dice el Sr. Pérez Guisado sobre la educación, sólo que pienso que se equivoca o no identifica en el quien ha de educar al perro: si el criador ha hecho su parte, es difícil que un perro se tuerza. ¿Quién mejor que la madre, los hermanos de camada y los demás perros de la casa pueden infundir en el cachorro los principios de autoridad, jerarquía y vida en sociedad? Donde estén éstos, que se quiten los adiestradores humanos... ¿Nos imaginamos a nosotros mismos separados de nuestros padres y confiados a seres de otra especie (supongamos que incluso superior a la humana)? De hecho sólo hay que ver los niños de hoy en día criados en guarderías y escuelas o que en casa se pasan el tiempo ante la televisión o la videoconsola para darnos cuenta de la diferencia en muchos aspectos básicos “de educación” con respecto de aquellos que no vivimos esas moderneces... Personalmente, pienso que nos evitaríamos muchos de los problemas de los que culpamos a los perros si fuéramos capaces de aplicar un principio muy simple: “no le dejes hacer hoy lo que mañana le vas a prohibir”. Porque muchos de los males vienen de permitir a los cachorros mientras son cachorros hacer cosas que, cuando de ser adultos, no se les permitiría... Y arregla eso cuando ya se ha maleducado al perro... Por tanto, coherencia ante todo...
A partir de aquí, es entendible (pero no compartible...) que las “autoridades” apliquen aquello de “muerto el perro se acabó la rabia”. El problema es que eso no soluciona el problema sino que lo agrava. Y en España tenemos un sistema (el de las CC. AA.) que propicia barbaridades que se repiten como el eco: si Catalunya hace una idiotez de la mano de los ecotontos de salón, inmediatamente salen Valencia o Andalucía emulando la misma idiotez y, a poder ser, con mayor virulencia. Y cuando el Estado interviene lo hace tarde y mal porque el desaguisado ya está montado y entre tanto gallo no puede ver qué hacen en otros sitios... Por ejemplo, Francia, que tiene bastante mejor legislado el tema de los criadores “amateurs” y, en general, todo lo relacionado con los perros y no tienen los problemas que tenemos aquí... Pero Francia es un país civilizado: todo lo contrario que España, un país de cabestros asilvestrados. Y a los comentarios en este hilo me remito...

Sólo un apunte.

Veo que se está cayendo de nuevo en un error categorial muy serio al decir que algo es "condicionamiento pero no amor y respeto". Esto es un despropósito, independientemente de que la premisa que se pretenda defender al decirlo sea o no correcta o adecuada. Uno puede ser perfectamente cariñoso y respetuoso utilizando de manera consciente el condicionamiento, o todo lo contrario. Recalco lo de "de manera consciente", porque, como he dicho antes, es un proceso natural que se está dando en todo momento, lo queramos o no.
Un saludo.

Federico, no merece la pena discutir contigo

Estimado Federico, con este correo que acabo de leer, estoy convencido de que no merece la pena perder el tiempo discutiendo contigo, ya que eres un prepotente y sea lo que sea, nada te hará bajarte del burro, por muy evidente que sea. Harás las suposiciones que hagan falta y juzgarás a los demás sin tener escrúpulo ninguno. ¿Que el autor publicó la nota de prensa para hacerse más famoso? ¿Que la oposición a dicha ley tiene un claro trasfondo económico pues al final todo irá para la saca de mi bolsillo? ¿Que recomiendo el pienso para hacerme más rico? ¿Cómo puedes hacer esas afirmaciones sin ningún tipo de evidencia, solo en base a conjeturas?¿Has preguntado a los implicados o has obtenido información de primera mano que te haya llevado a semejantes declaraciones? Nunca me han gustado las conversaciones de besugos, y como a ti te encantan, te dejo que las tengas con tu mujer (que a lo mejor te comprende un poco mejor que yo).
Tú que eres tan amante de los perros y su bienestar, ¿le has preguntado al perro si prefiere estar castrado o sin castrar? Está claro que tu postura es inamovible y sus justificaciones serán como en todo, irrebatibles, por eso deberías de empezar castrando tus perros (no los de los demás) y por si surgen desavenencias entre los mismos contra ti, tampoco estaría mal que promulgaras con el ejemplo hacia ellos, si es que no los hecho ya.
Dices que la alimentación mejor del perro es la carne porque en definitiva es el alimento más natural y para el que están más adaptados….comparto tu opinión en este aspecto, pero siguiendo el planteamiento, ¿es lo más natural castrar al perro?
En relación a tu acuerdo con la castración de perros, de tal forma que al final sólo unos pocos criadores tengan el derecho a la cría de determinadas razas, copando todo el monopolio de las mismas y haciendo del mismo un verdadero negocio, creo que tus palabras dejan ver el trasfondo económico de tus intereses. Entre dichos criadores como es normal estarías tú, ya que eres además de un narcisista serio y responsable, un auténtico charlatán que no creo sea capaz de socializar correctamente a sus perros hasta que no te enseñen a socializarse a ti, ya que tu socialización, educación, respeto y amor (palabras que tango te gustan), brillan por su ausencia en los correos que estás enviando, despiertan en mí sentimientos que son de todo tipo menos de “amor” (haciéndome sacar lo peor de mi mismi, ya que al final me comporto como tú) y dejan entre ver el tipo de persona que eres.

....

Antes de nada, comentaremos el "estudio" si es que se puede, ya que el autor ha sabido seleccionar perfectamente uno de los que es imposible reproducir los obetos de estudios, con lo que consigue en doble efecto, unico e indiscutible, probablemente, si hubiese estado bien asesorado en cuanto al metodo y forma hubiese optado por otro metodo, este sistema es valido para estudios de una respuesta muy limitada ligada determinadas aplicaciones de un medicamento o remedio concreto pero bastante malos para estudiar un problema general como es el caso que nos ocupa.

En el estudio en cuestion ( que conste que en su version de eeuu, esta un poco mas ampliado, aunque no lo suficiente (en caso contrario no se lo hubiesen publicado)), se echa en falta una mayor concrecion en cuanto al modelo de encuestas utilizadas pero, el autor juega con esa ambiguedad a la hora de obtener resultados, insisto, poco serios ya que no establece cruce de datos en las premisas que el considera fundamentales, por ejemplo, en su estudio habla de la incidencia de la castracion/esterilizacion como un agravante de la agresividad, pero, no identifica posibles cruces con otras causas dando como obio que es la causa, generalmente, en personas no habituadas al uso de las estadisticas es uno de los erroes mas comunes, aislar datos concretos para obtener resultados aislados que encajen en un determininado planteamiento (algo parecido a su conclusion de que depende del manto la gresividad del cocker, valiente desproposito, si fuese asi, su estudio quedaria en papel mojado, ya que tiraria por tierra todo lo dicho en el, basta que sea cocker y dorado para que sea agesivo y todo lo dicho seria absurdo (ahh...que solo el cocker dorado es intrinsecamente malo) pero, depende del individuo perro en si y del tenedor del perro, nunca de la raza, ni del manto, ni de nada (probablemente, en determinadas lineas exista un problema de agresividad, pero eso no depende del color del manto, sino de la linea).

Alguien que no tiene nada que esconder, cuenta exactamente todo, encuesta real, metodos de eliminacion y aceptacion, y metodologia empleada para el analisis, en el caso que nos ocupa, nada de eso ha sido posible verificarlo, ya que el autor no lo facilita en ningun momento, menciona unicamenta el software empleado, nada mas...otros estudios, serios y rigurosos facilitan todos esos datos y mas llegando incluso a contar las ecuaciones empleadas para conseguir resultados, que no es el caso que nos ocupa, es un compedio de despropositos estadisticos y matematicos (de eso se algo), eso si, ha escogido un buen tema que tiene publicacion inmediata y gran difusion en los medios ¿afan de notoriedad??.

Por otro lado, si el estudio en cuestion hubiese permanecido en el ambito academico, probablemente lo hubiese suscrito en su integridad, pero el afan de notoriedad y portagonismo del autor le inducio a lanzar una nota de prensa vanagloriandose de lo conseguido a todos los medios (escrita por el, los medios solo la reproducen, si necesita explicacion de como se consigue, tambien se la facilitare) le ha hecho perder la poca credibilidad que podia tener ya que no entienden igual determinados resultados el mundo academico que el publico en general y para su informacion, en un estudio obsevacional, no existen hipotesis (salvo en las conclusiones) y no es el caso que nos ocupa.

Con referencia a Juan Serrano, efectivamente, tengo que ver con los Bullmastiffs, pero, ellos hablan por si solos, no necesitan de mi fama o no a la hora de tener prestigio (que lo tienen y muy grande), eso se consigue con un programa serio de cria (no iniciado por mi, solo soy un continuador) con un perfecto programa de socializacion (tres meses y medio) y una seleccion exahustiva de las familias a donde van a vivir mis chiquitines.

En cuanto a el interes por ganar dinero con ellos, malo, se ha documentado poco, se ha quedado con las dos o tres entradas de google que hablan de mi, pero, he de decirle, que mis chiquitines, generalmente, no cubren costes (una camada al año), solo prevalece la ilusion por intentar mejorar la raza de los amores de mi mujer, una de esas que menciona como interesada en supuestas publicaciones que "hacen de oro" a quienes las escriben ( 200€ anuales, a veces ni eso), aunque, debe ser que algunas universidades andan un poco "despistadas" (Autonoma de Madrid, Complutense, Sorbonne de Paris, etc), ya que la invitaron en varias ocasiones a dar clases magistrales de crianza canina (y eso que no tenia nada publicado en revistas "cientificas", solo "panfletos" en diversas editoriales, ¡seran burros!,), amen se ser asesora del congreso de los diputados y del consejo de bienestar animal, claro esta que no cuenta, ella solo era otra de las "cantamañanas" que se lucran con el mundo del perro. En mi caso, la participacion en determinados foros, se limitan a intentar ayudar a cualquier propietario de un perro con problemas, solo me ocupan mi tiempo libre (escaso) sin obtener nada a cambio (¿puede vd decir lo mismo?) y nunca, en foros exclusivos del bullmastiff, no participo en ellos.

En cuanto a la ley que pretendia la Automia Andaluza, he de decirle que una vez mas, metio la pata, efectivamente, estaba en desacuerdo, pero no por lo que Vd plantea, sino por todo lo contrario, mi ilusion seria comprobar que de una vez por todas, la crianza canina se regula en serio y solo las personas registradas y autorizadas la pueden practicar, eso que muchos consideran una aberracion, deberia se lo normal, en muchos paises y algunos estados de EEUU es asi, todo perro no destinado a la cria debe ser castrado/esterilizado, cosa que Vd le parece una bastante malo y sin embargo, acepta de buen grado en otras especies (caballos, cerdos, vacas, etc) en las cuales estan perfectamente estipulados los requisitos necesarios para poder criar con ellos y los controles que deben pasar los reproductores, yo simpre abogare por una cria responsable e informada, no por la proliferacion de camadas indeseadas o por ser "bonitos". solo producen abandonos y sacrificios innecesarios

En mi caso en particular, todo cachorro que sale de casa, salvo que sea para un criador serio (debe demostrarlo, ventajas de tener perros excepcionales), sale con acuerdo de castracion/esterilizacion temprana (antes del año y medio) ya que considero que criar perros es algo que requiere una formacion y un compromiso muy serio ya que van a convivir con seres humanos y deben recibir un cachorro perfectamente socializado y libre de enfermedades geneticas que le permitan disfrutar adecuadamente de el (nuestro maximo objetivo).

Como ve, en este caso compartia parcialmente los objetivos de la Junta de Andalucia, luego, un motivo mas para estar en desacuerdo con el autor del estudio y lamento profundamente la reconsideracion de de sus planteamientos originales y que no los hubiese ampliado a todas las razas.

Obiamente entiendo su oposicion a semejante ley, merma de sus ingresos en su clinica, tanto por la atencion de embarazos como por la interrupcion de los mismos en los casos que los propietarios se dan cuenta tarde, asi como de las vacunas, desparasitaciones, etc, que le reportan a Vd pingues beneficios, algo similar como cuando defienden que la mejor alimentacion que se le puede dar a un perro es la balanceada (pienso), quizar orientada por los beneficios que dejan en sus clinicas con su venta, cuando la mejor alimentacion que se le puede dar a un perro es carne (si necesita entrar en detalle, encantado), para eso fueron seleccionados por la naturaleza y para eso tienen diseñados todo sus organos, para comer carne cruda.

Me congratula que insista en decir que mis observaciones sobre la violencia apoyan los criterios del realizador de estudio, insisto, todo lo contrario, en una buena socializacion y educacion de un perro hay que ejercer la violencia mas que una o dos veces unicamente en su vida, en el momento justo y apropidado, no indiscriminadamente con un periodico como plante el.

Añadir que el fin no justifica los medios, se puede conseguir el poder por distintas formulas, ganar elecciones o golpe de estado, en ambos casos, el resultado es el mismo, se gobierna, pero los metodos empleados no son igules, ni en etica, ni en moral, claro que si se carece de ella, cualquier medio para conseguir objetivos es valido, solo importa el fin, puede vd continuar golpeando continumente a su perro, lo conseguria, pero solo sera condiconamiento, nunca respeto y amor.


...

Gracias por su respuesta. Creo conveniente, sin embargo, puntualizar un par de asuntos:
El que la formación veterinaria es insuficiente por sí misma para comprender el condicionamiento operante queda patente, doctor, en su frase en la que dice utilizar "tanto el C.Operante como el castigo físico".
Esta oposición es falaz. El castigo físico, como cualquier otro evento, tiene una funcionalidad que se estudia y se modifica desde el paradigma del c. operante. Confundir ambas es un error categorial comparable a decir que "si Segovia está lejos, cómo no va a estar lejos la paz mundial". Esto no es un asunto tan poco importante como pudiera parecer: la conducta -humana y animal- es campo de trabajo de psicólogos (dado que la única psicología verdaderamente científica y fundamentada es la conductual, y los hallazgos de esta son extensivos y aplicables a TODOS los animales, variándose únicamente la naturaleza de los reforzadores primarios y el modo en que resulta más productivo aplicarlos), que además, al menos en la Universidad Autónoma de Madrid, tienen una base seria de Etología. Estoy de acuerdo con usted, sin embargo, en que SIEMPRE es necesario aprender más, y que cualquier profesional puede trabajar en este campo, verdaderamente intermedio, si se forma específicamente para ello.
En todo caso y como he dicho, todo avance que vaya en la dirección de resaltar el papel crucial de la educación del perro en su conducta agresiva (o no) me parece digno de alabanza. Sospecho que estamos de acuerdo en la figura pintada, pero no en el color con el que se ha pintado en este caso.

Confieso desconocer la contribución del autor del artículo, por lo que le agradezco el enlace, y de rebote, su contribución a que todo aquel disparate de las razas peligrosas no prosperara. Eso sí, me ratifico: su primera contestación fue excesivamente ofensiva, aun si yo hubiera abierto una "caja de Pandora".

Un tema puntilloso tratado incorrectamente desde el principio

Estimado Federico Baudín, soy veterinario y aunque reconozco que me voy a poner a su nivel, creo que la situación lo requiere. Viendo la reacción que tuvo en su primer correo no sé cómo puede tener la cara dura de criticar la reacción que tuvo el Dr. Pérez-Guisado hacia los insultos de Ricardo, ¿ha analizado su correo?...me gustaría haberle visto en su lugar…Demasiado diplomático fue el Dr. Pérez-Guisado utilizando un tono sarcástico, irónico y con toque erudito, que dista bastante del suyo…menos mal que como dice tiene ya cerca de 50 años…me da miedo pensar de su posible reacción a una edad más temprana…
Soy amante de los perros, tengo un Rotweiller y estoy de acuerdo al 100% con los hallazgos del Dr. Pérez-Guisado, al que le pediría que no tuviera en cuenta sus provocaciones y no entrara al trapo (que es lo que sin duda busca para ganar popularidad dentro de nuestro mundillo del perro), ya que por lo que parece se ha sentido ofendido en las declaraciones que hizo en su correo. Me imagino que será porque se ha dado por aludido del grupo de los llamados entendidos del perro (conocidos en el mundillo del perro pero sin ningún reconocimiento científico). Lo digo porque este individuo es conocido en foros de internet, especialmente relacionados con el Bullmastiff, ganando dinero con el comercio de dicho perro. Este tío o busca fama o su reacción de ira lo ha cegado perdiendo la cordura en sus arremetidas. Mete la pata hasta el fondo cuando habla de lo del castigo físico dándole al final la razón a Pérez-Guisado con lo de los lobos. Luego no se da cuenta de que en el correo de Pérez-Guisado lo que nos deja claro es que como científico que es no es seguidor de ninguno de los llamados gurus del perro y que se lucran del mismo (como creo que usted hace), incluido Cesar Millán, recriminándole algo inexistente en relación al amiguismo con este señor (el que ha leído precipitadamente la carta ha sido usted Federico). Habla de la inoportunidad de relacionar la castracion/esterilizacion con la agresividad y decirlo de una forma tan contundente. ¿Qué contundencia hay en decir que se ha encontrado ASOCIACIÓN entre la castración en HEMBRAS y la dominancia? De hecho por lo que me he podido documentar esta asociación ha sido encontrada por otros científicos expertos en la materia, de tal forma que mientras que en machos suele bajarla en las hembras la sube, por un simple motivo hormonal de base androgénica.
Y ahora dice que utiliza demasiados “quizás”, ¿cómo haría usted una hipótesis sobre algo en lo que como dijo el Sr. Victor sólo se pueden demostrar asociaciones y no causalidad? En estos casos no cabe más remedio que teorizar recurriendo a condicionales y adverbios de posibilidad como el “quizás”, ¿acaso usted lo haría de otra forma teniendo en cuenta que no puede afirmar nada sino hipotetizar?
En relación al último correo de Ricardo tengo que decir 3 cosas:
1. Si hubiera sido su correo inicial como el último, seguro que no se habría abierto la caja de Pandora del enfrentamiento ya que así, con respeto, es como debieran haber sido todos los correos.
2. No estoy de acuerdo en que los veterinarios no somos los más preparados para estos temas, “salvo que recibamos información complementaria”, ya que realmente para estos temas también a los psicólogos os falta información complementaria sobre el perro, así que lo podríamos dejar en que hay que formarse sobre estos temas.
3. Estoy de acuerdo contigo en los buenos resultados del condicionamiento operante pero también con el Dr. Pérez-Guisado en el castigo físico, y de hecho te puedo decir que en mi profesión utilizo el castigo físico y el C. Operante de forma complementarias, dando excelentes resultados. Por eso creo que debemos de ser más flexibles en defender unas u otras posturas.
Estimado Dr. Pérez-Guisado, le agradezco en nombre de muchos amantes del perro su contribución desinteresada a nuestro mundo. Personalmente tengo que agradecerle que no saliera adelante el borrador que sacó la Junta de Andalucía con la intención de esterilizar a las razas catalogadas como potencialmente peligrosas. Toma nota Federico pues aquí se encuentran tus Bullmastiffs (se un poco más comedido cuando escribas ya que más vale un amigo que no un enemigo y más para temas tan delicados como éste). Puedes leerlo aquí:
http://www.veterinaria.org/revistas/redvet/n070707/070714.pdf
Creo que todos los amantes del perro, independientemente de la forma que tengamos de educar a nuestros perros, deberíamos estar respaldados científicamente por personas como el Dr. Pérez-Guisado para evitar atropellos como el que pretendía la Junta de Andalucía o la polémica ley de perros potencialmente peligrosos.
De todas formas reacciones como las presentadas no me extrañan teniendo en cuenta que estamos en un país de envidiosos, individualistas e intransigentes que no ven más allá de sus posturas personales.
Saludos para todos los amigos del perro.


Ante todo, mucha calma.

Vamos a ir por partes:
Me encanta que se hagan estudios de este tipo. Me encantan las conclusiones -el mayor peso en el comportamiento de factores contextuales que puramente genéticos-, y sé perfectamente lo que es una correlación, gracias.
Pido disculpas al autor del artículo si mi primer comentario le pareció ofensivo. No era mi intención ofenderle a él, y tal vez usé sus conclusiones para atacar a otras personas.
En todo caso me parece completamente fuera de tono su contestación a mí, en la que incluso descalifica personalmente, y me gustaría que tuviera la amabilidad de disculparse.

El calificativo más adecuado para hablar de Donaldson o Dunbar no es "científicos", eso es cierto. No han publicado artículos sobre conducta canina, que yo sepa, entendiendo aquí "artículos" como publicaciones científicas -formato APA y todo eso-.
Sin embargo hay un motivo muy claro por el que eso es así: ellos aplican una tecnología que ya está desarrollada. No hay necesidad de "demostrar" los principios sobre los que opera, porque llevan ya demostrados, en algunos casos, casi 50 años.
Me explico: el condicionamiento operante funciona constantemente. Es un proceso natural -entendiendo aquí natural como que se da sin ayuda de nadie-, que deriva de la (muy adaptativa) capacidad de todos los animales de detectar o constatar regularidades en su entorno, contingencias.
Ya Skinner demostró que los programas de castigo son muchísimo menos efectivos que los de reforzamiento. Entrando en más detalle: el castigo funciona (y muy bien, además) SI y SOLO SI es intenso, perfectamente contingente con la conducta a eliminar, y -muy importante- se combina con el reforzamiento de una conducta alternativa y no compatible a aquella a eliminar. De lo contrario, y si no se respetan las contingencias, se produce el fenómeno llamado "indefensión aprendida", que consiste, por no entrar en más detalles aburridos, en un "aplanamiento" de la conducta del animal -lo que algunos confunden con "sumisión tranquila"-, en la que el animal no es agresivo... pero claro, tampoco es nada más.
Visto esto, decir que una buena educación del perro (o de nadie) consiste sí o sí en utilizar la fuerza física... Pues según y como, oiga. El que un perro sea agresivo correlacione con que su dueño no usara la fuerza con él puede simplemente obedecer a una variable enmascarada: sabemos acaso si le reforzaba? Sabemos -de los que sí usaban la fuerza- cómo y cuando lo hacían? En fin, creo que hay variables muy importantes en el flujo conductual dueño-perro que se deben explorar antes de saltar a conclusiones, por muy tentativas que sean, sobre de qué signo debe ser este flujo.
Soy consciente de que los titulares no los eligen los reseñados, pero es una lástima que se resalte de este estudio justo eso, su punto más débil.
Por lo demás, todo mi respeto para cualquiera que aborde este tema desde el marco científico. Simplemente hay profesiones que no son las más preparadas para tratar cierto tema. Igual que un médico -salvo que reciba formación complementaria-no es tal vez el profesional más indicado para estudiar la conducta humana, un veterinario -salvo, de nuevo, que reciba formación complementaria- no lo es para la conducta animal.
Recalco, para despedirme, lo inapropiada que me ha parecido la forma de dirigirse a mí que ha tenido el autor del artículo, y mi petición de una disculpa que nos permita a todos bajar el tono y hablar sobre esto de una manera civilizada y profesional.

Somos

Efectivmente, somos amantes del mundo canino y por ello, si leiste mi primer comentario, estaba esperanzado con la nota de prensa, despues, llego la desilusion, conozco perfectamente el metodo utilizado para realizar el informe y en que casos se utiliza, mis criticas a el vienen por la no despreciacion de determinados datos que pueden estar alterados por el metodo de eleccion de los sujetos de estudio, por ejemplo (podemos entrar mas en profundidad si es tu deseo), ya que la eleccion de ciudades grandes (entre las cinco sumaban 5 millones de habitantes) deberia haber descartado la utilizacion de la castracion/esterilizacion ya que es precisamente en esos nucleos de poblacion donde la tasa de incidencia es mucho mayor, relacionar la castracion/esterilizacion con la agresividad (sin indicar la edad de castracion, dato importante) y decirlo de una forma tan contundente trasmite un mensaje peligroso, la castracion/esterilizacion fomenta la agresividad, precisamente en el momento que el mundo cinofilo esta volcado en una concienciacion de la necesidad de llevarlas acabo como medio de evitar las altisimas tasas de camadas no deseadas y abandonos.

Tambien, a lo lardo del estudio, observo la aparicion de "quizas" para justificar una u otra afirmacion, desde mni criterio, si no se tienen datos para dar una hipotesis, esta no debe plantearse.
"Quizas el mismo dueño incentive y estimule a estos perros".

Ottras de las afirmaciones que me ha llamado la atencion es que la agresividad por dominacia, se desesata sin aviso previo, en mis años de relacion con los perros nunca he visto una agresion por dominancia que no tenga aviso previo, la mayoria de las que se producen sin aviso suelen tener como origen el miedo o un problema fisico, quizas la apreciacion de "agresividad por dominancia" sea solo una forma de indicar "ataque", pero, en un estudio como el que nos ocupa se deberia distinguir claramente.

Mis asevarciones sobre el castigo fisico, rebaten, no apoyan su criterio y muchisimo menos la utilizacion de periodicos y similares, la naturaleza tiene muy claro los metodos de correccion

En ningun momento he descalificado el trabajo global de del equipo de Perez Guisado, solo este trabajo y su contestacion a Ricardo, quizas mis años de experiencia en el ejercicio privado de mi profesion , informatica, y mi edad, casi cincuenta años (tambien fui joven, arrogante y profesor de universidad), me ha permitido conocer a muchas personas de distintas disciplinas y aprender a leer entre lineas, para mi, la contestacion dada, tenia como objeto la ridiculizacion de la persona que lo planteo con una utilizacion de palabras escogidas para conseguir ese fin, que conste que solo imaginar al Dr Perez Guisado (en la fotografia de su curriculum tiene un specto muy serio) ululando me hizo plantar una sonrisa en mi cara.

A esto añado, que comparto muchisimas de sus conclusiones, seria necio negarlo, pero sigo pensando que se ha perdido una gran oportunidad, aun asi, muchisimas gracias por abrir un camino dentro del mundo academico, ojala otros sigan su ejemplo y permitan conocer las causas al gran publico y autoridades, para que asi podamos tener una legislacion apropiada en la tenencia de nuestras mascotas.

Somos amantes del mundo canino

Estimado Federico Baudín, además de biólogo, soy un gran amante de la etología y los perros. He estado siguiendo los mails intercambiados tras esta nota de prensa y pienso que la cosa está yendo demasiado lejos. Los tres correos que he leído (el de Ricardo, Pérez-Guisado y el suyo) no tienen desperdicio. Y es que la cosa ha ido subiendo de tono progresivamente hasta llegar al tuyo que es de todos ellos el que me parece más fuera de lugar, ya que llega al verdadero insulto y la desacreditación personal, haciendo valoraciones y presunciones personales de alguien que probablemente ni conozca. Soy de los que piensa que hay que argumentar con clase y fundamento, respetando siempre al otro, y ninguno de vosotros habéis sido capaces de guardar esta premisa. Tras el segundo correo de la cadena “maléfica” (el del autor), me dispuse a leer detenidamente los artículos que tiene publicados, para luego poder opinar con criterio, pero te me has adelantado y no de la mejor forma diría yo.
El hecho de que el Dr. Pérez-Guisado utilice un lenguaje culto (que me ha obligado a utilizar el diccionario en varias ocasiones), no te debería de sentar mal (me lo parece en tu correo). A mí, al principio me pareció chocante (de hecho pensé, ¿este tío de que va?), sin embargo luego recapacité y como suelo hacer con los libros que leo, marqué las palabras que no entendía y busqué su significado. Creo que buena parte de las palabras que utiliza, o se conocen o no se conocen, pues no vienen en un diccionario de sinónimos. En cualquier caso no tiene sentido hacer elucubraciones sobre este tema.
Bueno, lenguaje culto a parte, he estado leyendo el artículo detenidamente y se trata de un estudio observacional de tipo transversal, que metodológicamente es correcto (es el tipo de estudio que se hace inicialmente para buscar asociaciones e hipótesis de trabajo relacionadas con un determinado problema, en este caso la dominancia). Este tipo de estudios (mediante cuestionarios) se realizan en todos los campos de la ciencias biomédicas y sirven para poner de manifiesto asociaciones, de hecho los autores indican claramente que sus hallazgos son asociaciones encontradas. Ahora habría que demostrar si existe o no relación causal con estudios más profundos entre cada factor supuestamente asociado a la dominancia. Teniendo en cuenta la naturaleza del estudio, tu crítica al mismo me parece infundada, deberías de argumentarla para que tuviera peso. De igual forma me parecen infundadas las críticas que haces de las publicaciones de este autor, pues de las que tiene en revistas internacionales sobre la materia, dos me parecen muy buenas (del “Applied animal behaviour science” y del “Canadian Journal of Veterinary Research”) y esta que nos ocupa que le daría la calificación de buena (todo esto bajo mi punto de vista que no quiero luego disgustos…).
Las asociaciones encontradas son interesantes y estoy de acuerdo con prácticamente todas ellas, aunque reconozco que la que menos me gusta, al igual que a ti, es la del castigo físico, ya que puede dar lugar a muchas mal interpretaciones. De todas formas la respeto y reconozco que la argumentación que da el Dr. Pérez-Guisado “el castigo de tipo físico debería de ser más una forma de asustar y demostrar la dominancia que tenemos sobre el perro, que una forma de infligir un gran sufrimiento al animal” es totalmente cierta para que el sea conocedor de la relaciones que existen entre los miembros de una manada de lobos. De hecho tú indirectamente le estás dando la razón pues viene a ser lo mismo que lo que dices “salvo en casos muy extremos (la violencia entre perros o lobos), esta no existe, basta que se produzcan muestras de que va a ocurrir para que no sea necesaria la utilización de la misma”. De tal forma que si nos damos cuenta se produce una relación social en la que el respeto motivado por el miedo al macho alfa, deja claramente definidos los límites jerárquicos establecidos.
Estos temas me apasionan al igual que a ti Federico, por lo que pienso que si hubiéramos partido desde el principio de una relación basada en la cordialidad (rota por los tres correos anteriores), seguro que esta sucesión de correos hubiera tomado un tinte diferente y todos nosotros podríamos haber hablado y aportado sobre el tema, ya que en el fondo coincidimos en nuestro amor por los perro. Por ello lamento que no haya sido así y me gustaría invitar a todos los que opinen sobre el tema que lo hagan de otra manera (incluido el autor) para que así todos saquemos provecho.
Un abrazo a todos los amantes del perro.

ya lo tengo

He conseguido el informe tanto en su publicacion en veterinaria.org y en su publicacion en usa, he de decirle que ha tirado por tierra todas mis esperanzas, esperaba un trabajo serio, con argumentos y me he encontrado con un gran cumulo de despropositos, aunque he de decirle que me lo esperaba ya que despues de leer (bueno, es un decir, por que ni siquiera se ha dado cuenta que es un detractor de Cesar Millan, no un admirador, ha caido en el mismo error, una lectura precipitada) la contestacion dada a Ricardo, en el que demuestra su arrogancia, su fata de educacion y el desprecio a todos los que no opinan como usted, llegando al insulto chabacano (ahh..¿pretendia ser inteligente y con gusto?, no lo ha consegido).
Probablemente esta deasiado ocupado mirandose en su propio hombligo (quizas la juvetud y los meritos academicos le han hecho creer que es una especie de genio) y es incapaz de realizar articulos serios, basados en datos y no en especulaciones (su muestreo de datos deja bastante que desear).
Por ejemplo, vd afirma, para defender el pegar (eso si, sin saña) a los perros que en la relacion de lobos y perros existe la violencia, pero obvia una parte importante, que salvo en casos muy extremos, esta no existe, basta que se produzcan muestras de que va a ocurrir para que no sea necesaria la utilizacion de la misma y la explicacion la puede leer en cualquiera de otros de sus doctos colegas o en la observacion natural (todos los miembros de una manada son necesarios para la supervivencia de esta).

Lastima de tiempo y dinero de los contribuyentes perdido.

Pd. si vd. quiere puede obiar la respuesta, me la imagino, aunque sera divertido ver el tiempo que pierde buscando en el diccionario de la RALE calificativos para mi comentario.
Ppd: Con su actitud solo desprestigia a la comunidad academica, todas las opiniones son dignas de tener en cuenta independientemete donde esten publicadas o ¿necesita que le recuerde los cientos de genios de la humanidad despreciados por las comunidades cientificas de sus epocas solo por no formar parte de ellas?.

¿informe completo?

Me gustaria saber como se puede conseguir el estudio completo (si esta disponible), ya que algunas de las informaciones reflejadas en la noticia, como que castrar hembras puede producir agresividad, me han dejado bastante sorprendido y me gustaria poder ampliar la informacion.

Enhorabuena por el estudio, trabajos como este son bien recibidos en el mundo de los perros y apoyan teorias que quizas hagan recapacitar a nuestros politicos algun dia.

¡Tranquilízate Ricardo que no es para tanto!

Dilecto Ricardo, tu comentario me ha hecho ulular y zollipar. Y es normal, ya que siempre he sentido una tremenda congoja por prosélitos obsesionados con el esnobismo y todo lo que sea progre. Estas personas, al igual que los dipsómanos, tienen un impulso irresistible, que en este caso tiene como objetivo atacar todo aquello con lo que no comulgan, perdiendo en ocasiones el control y mostrando una actitud furibunda, bergante y desconsiderada con todo aquello que se sale de su teoría o esquema mental (“ideas rancias”, “cantamañanas”, “ignorantes”, “caterva”, “sombra de retrógrados”, “teorías obsoletas”), a pesar de que en muchas ocasiones, su verdad se encuentre en el afelio o sea una simple quimera.
Querido amigo, conozco a Karen Prior, Jean Donaldson e Ian Dumbar que por si no lo sabes son, al igual que tu apreciado Cesar Millán, personas que se han hecho de oro ya sea con sus libritos, asociaciones o programas relacionados con el perro. Parece ser que tampoco sabes, que estas “estrellas” no tienen ni un solo artículo científico publicado. Por lo que veo, estás muy puesto en el tema y lamento que en tu retahíla de “científicos expertos en la materia”, no hayas mencionado ni uno solo que sea considerado un entendido dentro del mundo científico (artículos publicados en revistas científicas) y no del de los aficionados (libros que se adquieren en cualquier librería y que tienen un claro fin comercial).
Estoy seguro que con el ilapso del momento, no has ido más allá de esta nota de prensa, por lo que no habrás leído el artículo completo del que se habla en cuestión. Si lo hubieras hecho, te habrías dado cuenta que dicho artículo no defiende ningún modelo de modificación conductual, ni propone ninguna teoría concreta que vaya más allá de unos hallazgos, que es de lo que informa. Dichos hallazgos, si los analizas, te darás cuenta que en más del 80% no contradicen las diferentes perspectivas que hay sobre el adiestramiento canino, en las que se incluyen aquellas por las que tienes prelación, y que no son ni mejores ni peores que las que tú consideras “rancias” u “obsoletas”, pues ambas funcionan, te guste o no, aunque en unas se muestre una actitud más antropomórfica con el perro que con otras.
Te recomendaría que, dado que eres psicólogo, no te comportaras como un jumento autócrata, fueras un poquito más abierto y respetuoso con los que no piensan como tú (que no es mi caso), te documentaras bien antes de hacer una crítica y que cuando la hagas, sea una crítica constructiva y no destructiva, ya que no me gustaría que fueras aciago y tu círculo social se viera reducido.
Mucha suerte Ricardo.



Una lástima...

Es una noticia excelente que se estudien este tipo de problemas.
Eso sí, es una auténtica lástima que se siga tirando de teorías tan caducas como la de la dominancia a la hora de modificar la conducta canina. Como investigador en el tema, psicólogo y adiestrador canino, recomendaría encarecidísimamente al autor del artículo que se formara en modificación de conducta, tanto canina como humana. Que lea un poco a Donaldson, Pryor, el propio Skinner, Dunbar y tantos otros que llevan décadas demostrando científicamente que la dominancia no es el camino para solucionar los problemas de comportamiento. Con ideas rancias como esa sólo se apoya a cantamañanas ignorantes como César Millán y toda la caterva surgida a su sombra de retrógrados.
Ya está bien de apoyar teorías obsoletas y que sólo dificultan el trato con los perros.

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